La Fiscalía pide 114 años de cárcel para el armador del 'Rúa Mar' por homicidio, tráfico de drogas, estafa, banda criminal y blanqueo

NARCOTRÁFICO

El ministerio público solicita 57 años de prisión para los otros cinco presuntos miembros de la organización

La fiscal considera a Pedro Samuel Maza responsable de la muerte de los seis tripulantes del barco por su mal estado y la omisión de información importante

Pedro Maza, armador del Rúa Mar, detenido junto a otras seis personas por un alijo de 2.400 kilos de hachís en otro pesquero

El pesquero gaditano Rua Mar , con sede en Barbate, cuya tripulación era de Algeciras.
El pesquero gaditano Rua Mar , con sede en Barbate, cuya tripulación era de Algeciras.
J. Ch. / G.s.g.

14 de junio 2023 - 13:23

Algeciras/La Fiscalía Antidroga de Algeciras pide 114 años de cárcel para Pedro Samuel Maza Ruiz, armador del pesquero Rúa Mar, naufragado en enero de 2020 con seis tripulantes a bordo (todos ellos fallecidos) cuando navegaba cerca de las costas de Marruecos con un alijo de hachís.

A Maza, que permanece ingresado en la prisión de Botafuegos, el ministerio público le acusa de delitos de homicidio (pena de 90 años), pertenencia a grupo criminal (2 años), contra la salud pública (12 años), estafa (1 año) y blanqueo de capitales (6 años), además de contra el derecho de los trabajadores (3 años).

El armador del Rúa Mar deberá pagar, según el escrito firmado por la fiscal Antidroga del Campo de Gibraltar, Macarena Arroyo, al que ha tenido acceso Europa Sur, diversas multas por un valor total de 11.400.000 euros y 3.800.000 euros en concepto de indemnizaciones a los familiares de los seis muertos durante el naufragio, además de casi dos millones de euros a Salvamento Marítimo derivados de la búsqueda del Rúa Mar.

El resto de acusados

El ministerio público también solicita 57 años de prisión para cinco presuntos miembros de la organización dirigida por Pedro Maza, entre ellos, su pareja sentimental, M.R.T., para la que piden 19 años de cárcel por pertenencia a grupo criminal y delitos contra la salud pública y blanqueo de capitales. Esta acusada poseía siete líneas de teléfono activas, las cuales alternaba para evitar una posible intervención judicial.

La pena de prisión para A.M.R. y M.B.G., encargados de dirigir y coordinar las descargas, es de 13 años; mientras que para J.M.H.H., copropietario de la droga introducida desde Marruecos, y J.J.H.O., encargado de los almacenes pesqueros de Maza, es de 6 años.

Un hombre camina por la dársena pesquera de Algeciras.
Un hombre camina por la dársena pesquera de Algeciras. / Erasmo Fenoy

Naufragio del Rúa Mar

El Ministerio Fiscal apunta que pese a contar con antecedentes policiales por narcotráfico y "lejos de desistir de sus actividades ilícitas", los acusados Pedro Maza y su mujer, junto a J.M.H.H., preparan, entre finales de 2019 y 2020, un nuevo traslado de sustancias estupefacientes.

Maza intentó utilizar para sus alijos otras dos embarcaciones de su propiedad antes que el palangrero Rúa Mar. Sin embargo, diversos fallos y averías lo impidieron. Durante los preparativos, los acusados mantuvieron varias reuniones en el interior del vehículo del líder de la organización donde las conversaciones intervenidas demuestran que iban a alijar hachís en las costas de Cádiz.

El 22 de enero de 2020, los agentes en el operativo de vigilancia observaron cómo dos tíos de Pedro Maza, Antonio Javier y Ángel Maza, se dirigieron hacia el puerto de Barbate y se embarcaron de madrugada en el Rúa Mar junto con otros cuatro marineros, Antonio Fernández, Daniel Gallego, Iván Cazorla y Óscar Maquera.

El armador, que se encontraba en Algeciras, recibió horas después una llamaba de su tío en la que le comenta "que algo ha sucedido en el barco y que tienen una avería", según describe el escrito de la Fiscalía. En otra conversación telefónica mantenida con su mujer, al conocer el fallo en el Rúa Mar, esta contesta: "Pedro, que lo tiren...".

El pesquero desapareció a las 3:00 del 23 de enero en aguas marroquíes, a la altura del cabo Espartel. A lo largo de la noche, Salvamento Marítimo intentó contactar con Pedro Maza hasta en cinco ocasiones, hasta que finalmente dieron con él y le informan que "la baliza de posicionamiento de la embarcación ha saltado", lo que significa que el mástil ha tocado agua.

"En esa llamada -prosigue el escrito-, Salvamento Marítimo le pregunta al acusado si tiene algún modo de contactar con la embarcación", a lo que el armador responde que no, "omitiendo que la tripulación poseía un teléfono satelital". "Tras la llamada de Salvamento Marítimo, el acusado efectúa hasta seis llamadas más, con el fin de aparentar preocupación e interés por su tripulación", añade la Fiscalía.

Un barco de pescadores sale de Tarifa en busca de los tripulantes del Rúa Mar.
Un barco de pescadores sale de Tarifa en busca de los tripulantes del Rúa Mar. / Andrés Carrasco

Según un informe del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, en el momento del hundimiento, el pesquero se encontraba fuera de la zona permitida según su certificación.

"En la mañana del 23 de enero, tras conocerse el naufragio a 28 millas del Cabo Espartel, cerca de Tánger, Pedro Maza, sabiendo que no tiene abonado el seguro de responsabilidad civil de la embarcación, efectúa un ingreso con el fin de cubrir el pago de las cuatro cuotas pendientes".

Y finaliza el relato de los hechos: "El 26 de enero, el servicio marítimo de la Guardia Civil hace entrega de dos fardos de unos 25 kilogramos de hachís cada uno", hallados flotando en el mar en las inmediaciones del Faro Trafalgar. Dicha carga, según la fiscal Antidroga, pertenecía al Rúa Mar. De los seis tripulantes de la embarcación, tan solo pudieron ser recuperados los cuerpos de dos de ellos días después, en tanto que los otros cuatro continúan desaparecidos, al igual que el pecio.

"El acusado, con claro desprecio a la vida de los demás, conociendo perfectamente el peligro en que se encontraba la embarcación, omitió voluntariamente información importante, mintiendo sobre la existencia del teléfono satelital y sobre el lugar donde podrían encontrarse de acuerdo con la ruta planificada, datos que hubieran facilitado la localización del pesquero y el auxilio de la tripulación ante el desconocimiento de la situación del barco. La Inspección de trabajo constató que la embarcación no tenía todos los certificados de la balsa, ni la baliza en vigor, así como lo ya mencionado sobre que la tripulación oficial no se corresponde con la tripulación que llevaba el Rúa Mar el día del hundimiento", concluye la Fiscalía.

stats