Talla de santo franciscano del convento de la Merced
Museo de Algeciras | La pieza del mes
La obra de madera tallada y policromada, posiblemente de finales del siglo XVII, recaló en el desaparecido primer convento mercedario de la ciudad
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Algeciras/El Museo Municipal de Algeciras conserva entre sus fondos colecciones que guardan recuerdos de la ciudad, de sus gentes, de sus costumbres, de momentos de relevancia histórica y también de sus calles y edificios. Hoy nos trae a esta cita mensual una pieza que formó parte del inventario escultórico del antiguo y desaparecido convento de la Merced, edificio fundado hacia 1724 que estuvo ubicado en la anterior calle Imperial, hoy nombrada como calle Alfonso XI y popularmente conocida como calle Convento.
El primer convento mercedario de Algeciras fue construido en 1345 y se dedicó, entre otros quehaceres religiosos, a la redención de cautivos cristianos; 24 años después, coincidiendo con la toma de Algeciras por los granadinos, fue abandonado, trasladándose los frailes a la casa conventual de Jerez de la Frontera.
La segunda construcción de un convento mercedario sobre las ruinas de otro de implantación medieval, fue fundada por D. Antonio Ontañón, capitán de Infantería y, por su expreso deseo, cumplió con la función de enseñanza, siendo esta la institución docente pionera en Algeciras y en una comarca en pleno proceso de repoblación, tarea que quedaba entonces en manos de la iniciativa privada o de la iglesia, al no ser asumida por el Estado.
El edificio, aprovechado durante el siglo XIX como sede de los juzgados, cuartel, asilo de ancianos, escuela y cárcel municipal, orientaba su iglesia, con fachada retranqueada respecto a otras construcciones anexas, hacia la calle San Antonio.
Registrada como donación en el libro de inventario con el número 1.183 y sin datos de la persona o personas que la entregaron, el Museo Municipal de Algeciras muestra en su Exposición Permanente en la Sala de Arte y fe, en la primera planta del edificio, una imagen de un santo franciscano de 62,5 cm de altura, que corresponde posiblemente a un San Antonio o a un San Diego de Alcalá, de madera tallada y policromada que no conserva su mano derecha ni su brazo izquierdo. Presenta aspecto joven, como las creadas por el escultor imaginero Pedro de Mena, y cabeza de buena calidad que conserva la encarnadura original. El hábito, de paños plegados muy simples, parece que ha sido objeto de repintes. Aunque podría tratarse de una imagen realizada a finales del siglo XVII, con anterioridad a la creación del convento, las carencias relacionadas dificultan su identificación, su iconografía y su precisa datación.
Posiblemente esta imagen, que fue restaurada por Yolanda Oliva, pudo sujetar en su mano una vara de azucenas y sostener en el brazo la imagen del Niño Jesús.
Del desaparecido convento se custodian en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Palma de Algeciras las imágenes de San Bernardo, patrón de la ciudad, San José y la Inmaculada Concepción y en los fondos del Museo Municipal otras piezas que formaron parte de su ajuar doméstico y religioso.
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