Balona-Vélez: crisis reta a crisis

Real Balompédica Linense

Los albinegros enfrentan el domingo su extrema debilidad en casa a su necesidad perentoria de ganar para que no peligre la permanencia

Los de la Axarquía enlazan nueve jornadas sin vencer y dudan hasta de su supervivencia

Ambos, con un solo punto, son los dos peores equipos del grupo en el último mes

El Vélez, próximo visitante, en estado de descomposición

Resultados y clasificación del grupo IV de Segunda RFEF tras la 28ª jornada

Un lance del Vélez-Cádiz Mirandilla del domingo
Un lance del Vélez-Cádiz Mirandilla del domingo / Cádiz Cf
Rubén Almagro

25 de marzo 2024 - 12:56

La Real Balompédica Linense recibe el próximo domingo, 31 de marzo (17:00), al Vélez CF en un encuentro que se antoja decisivo para las aspiraciones de ambos de mantenerse en Segunda Federación. Para los albinegros, según dicen los más optimistas, incluso para reengancharse a la pelea por el play-off. Lo cierto es que el duelo reúne a dos conjuntos en horas bajas, bajísimas. La estadística no deja dudas. Los de La Línea y los de la Axarquía han sumado un solo punto en las cuatro últimas jornadas. Son, con ese bagaje, los dos peores conjuntos del grupo IV en el último mes de competición. Eso sí, uno y otro, con realidades muy diferentes. Mientras la economía de los locales es solvente merced a las aportaciones del propietario, Andrés Roldán, el entorno de los malagueños se pregunta si la próxima temporada su centenaria entidad seguirá compitiendo, sea en la categoría que sea.

La particularidad de este grupo permite que a falta de seis jornadas la Balona corra peligro de sufrir para mantener la categoría (aún debe sumar entre seis y ocho puntos) y sin embargo aún tenga un resquicio de la puerta abierto para pelear por una plaza de play-off, aunque para eso no solo precisa hacer un final de liga casi inmaculado, sino que fallen -como lo hicieron el pasado fin de semana- buena parte de los equipos de la parte alta.

En cualquier caso la primera oportunidad para definir su futuro la tiene el próximo domingo. Uno de esos partidos que los que entrena Antonio Fernández Rivadulla tienen que ganar sí o sí. Porque enfrente tendrá a un rival que cada vez cuenta con menos jugadores profesionales, que lleva descomponiéndose desde Navidad, al que el nuevo propietario, el argentino Pablo Sebastián Nilo, aún no ha inyectado el dinero prometido y que enlaza nueve jornadas sin perder, en las que solo ha sumado tres puntos. De hecho el domingo ante el Cádiz Mirandilla (0-3), el portero titular fue Jesús Moreno, del filial de Tercera Andaluza y en el banquillo la dirección correspondió al preparador físico, Edu Peña.

Puestos a pedir, tampoco estaría mal que la Balompédica venciese al menos por dos goles, para enjugar la diferencia de golaveraje conseguida por el Vélez en aquella sonrojante derrota de la primera vuelta en el Vivar Téllez (3-1). Con eso bastaría, porque la diferencia en el coeficiente general de goles es abismal (-1 y -12)

El problema es que el equipo de La Línea, aquel que fue concebido para regresar a la Primera RFEF, no es que acredite mejores números. Un punto en las cuatro últimas jornadas (la derrota en Marbella con Mere en el banquillo y los tres duelos con su sucesor). Ha ganado un duelo de los últimos diez (en Águilas, con un gol de Morcillo desde el centro del campo en el añadido) y está rodeado de un desencanto y una falta de crédito entre los suyos que hacía mucho que no se recordaba.

Lo cierto es que la Balona se va a jugar buena parte de sus aspiraciones en el aún inconcluso Ciudad de La Línea. Y es precisamente ahí donde más flaquea. De hecho, si solo contasen los encuentros disputados como local los albinegros ocuparían a estas alturas, con 21 puntos, la plaza que puede abocar a disputar el play-out de permanencia. De sus 14 encuentros en casa solo ha ganado cinco y para localizar el último hay que remontarse al 14 de enero, cuando superó a La Unión Atlético previa remontada. Solo El Palo y Cartagena B (con dos) han celebrado menos triunfos ante sus aficionados.

Y eso que han visitado el que hasta hace muy poco era conocido como Municipal (de hecho ese sigue siendo su nombre oficial) solo en las tres últimas ocasiones Manchego (en descenso), Cádiz Mirandilla y San Roque de Lepe, a los que precisamente sus resultados en esos encuentros han ayudado a salir de los puestos que condenan a bajar de categoría. Por eso hasla lor problemas del rival despiertan recelo entre la parroquia albinegra.

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