Presencia permanente del delfín común en la Bahía de Algeciras

30 años del Instituto de Estudios Campogibraltareños

La especie está considerada en peligro crítico de extinción y se plantean varias propuestas para protegerla de las distintas agresiones que sufre

Dos delfines, frente al Puerto de Algeciras.
Dos delfines, frente al Puerto de Algeciras.
Rocío Espada Ruiz

03 de mayo 2021 - 04:00

La especie Delphinus delphis está considerada en “peligro crítico de extinción” en Andalucía. En la bahía de Algeciras se localiza de forma permanente, donde se alimenta y reproduce. Durante el periodo de estudio se registraron partos, neonatos y crías en los grupos, observándose que el máximo número estimado de neonatos coincide con los picos de temperatura. Se han identificado las amenazas y evaluado la incidencia del acercamiento de embarcaciones a las manadas. Se aportan datos de distribución de la especie y una cartografía de las zonas con mayor frecuencia de avistamientos y, por tanto, de probabilidad de afección antropogénica. Se propone un plan de gestión y vigilancia ambiental, la delimitación de una zona de protección, así como un protocolo de aproximación a la especie en el temario de titulaciones náuticas.

Uno de los descriptores biológicos que pueden demostrar que la bahía de Algeciras es un refugio de reproducción para la especie es la presencia de individuos de menor tamaño al lado de adultos o de pares madre-cría. Por otro lado, Whitehead y Mann (2000) sugieren que no todas las crías acompañadas por adultos tienen que tener grado de parentesco madre-cría. Estudios en poblaciones de delfín mular demostraron que es común encontrar crías acompañadas por otras madres o hembras adultas.

El período de gestación para la especie varía entre 9,2 meses y 11,3 meses. Esto sugiere que las crías nacerán y serán criadas durante el periodo más cálido de cada año.

El estrecho de Gibraltar y la bahía de Algeciras son zonas con intenso tráfico marítimo (cargueros y buques de pasaje), siendo considerado el Estrecho como el segundo canal más transitado del mundo. En la bahía se encuentra el puerto de Algeciras, considerado el primero de España. En la zona también se ha de considerar el tráfico de embarcaciones menores, con diversos puertos deportivos con un total de aproximadamente 4.000 embarcaciones recreativas registradas. Además, la actividad pesquera dentro de la bahía se lleva a cabo mayormente por este tipo de embarcaciones (de 5 a 14 metros).

Desde 2013, se viene observando un incremento de las poblaciones de atún rojo (Thunnus thynnus) en la zona. Como ha sido demostrado en otras ocasiones, diferentes especies de túnidos nadan en asociación predatoria-pelágica con delfines. Esta unión temporal conlleva que los delfínidos se expongan a interacciones directas con actividades náuticas y de pesca, ya que los delfines se convierten en la señal a seguir para la localización de atunes. En la modalidad deportiva, para la pesca de atún rojo se usan mayoritariamente dos técnicas: el curricán, que se realiza desde embarcaciones deportivas y consiste en el arrastre de un señuelo de forma que el pez se siente tentado en su captura, y el popping o spinning de superficie que requiere una caña robusta, sedal trenzado y un cebo artificial que flote. El cebo se lanza a los cardúmenes de atún, y el sedal se va recogiendo mediante pequeños tirones para crear un chapoteo que estimula a los túnidos.

Dos delfines en la bahía de Algeciras.
Dos delfines en la bahía de Algeciras.

Cuando estas técnicas se practican de forma irresponsable, se utilizan a los cetáceos como señuelos para localizar el atún rojo. Las embarcaciones tratan de alcanzar y/o situar los cebos artificiales dentro de los grupos de cetáceos, ya sea pasándolos por encima de los grupos en el curricán o lanzándolos a los grupos de cetáceos en el caso de la técnica popping. Las interacciones que se producen entre las embarcaciones y los cetáceos durante el desarrollo de las diferentes actividades no reguladas pueden provocar efectos negativos no solo en individuos, sino también en poblaciones enteras. La contaminación acústica derivada del ruido de forma indirecta o mediante colisiones de forma directa puede acarrear consecuencias fatales como diferentes tipos de laceraciones que, dependiendo de la dirección, tipo de corte y posición, puede permitir identificar la fuente que las produjeron, como hélices o material de pesca, capturas accidentales o golpes. También puede provocar estrés crónico y, en última instancia, cambios de distribución y abundancia, disminución de la tasa de reproducción o la muerte.

El estudio fue llevado a cabo en la bahía de Algeciras desde enero de 2016 a septiembre de 2017 y se recolectaron datos desde la plataforma biológica Dolphin Adventure 2, un catamarán con 14 metros de eslora dedicado al avistamiento comercial de cetáceos.

En el año 2016 se seleccionaron 15 avistamientos al azar exclusivamente de Delphinus delphis por mes (12 meses) y se clasificaron según la presencia estimada de pares madre-neonato. Debido a los tamaños de grupo y a minimizar el impacto producido por la embarcación durante el acercamiento se utilizó como método de observación el seguimiento de grupo focal, en el que los esfuerzos se concentraban en un grupo definido. Una vez identificado el periodo de presencia de neonatos en la bahía de Algeciras se procedió a realizar un estudio para identificar y medir el impacto producido por actividades de avistamiento de cetáceos regulados y no regulados (embarcaciones comerciales de avistamiento, embarcaciones recreativas que desarrollan avistamiento de cetáceos, escuelas de vela y chárter), además de la identificación de embarcaciones recreativas cuyo objetivo era la captura de atún rojo.

El estudio se llevó a cabo en el periodo de máxima presencia de neonatos (junio a septiembre) durante 2017. En cada avistamiento realizado se procedió a recolectar información del número de embarcaciones secundarias que se agregaban al avistamiento entre otros datos, en un radio de 1 kilómetro, aproximadamente la distancia a la que era detectable la actividad de la embarcación y el comportamiento de los grupos.

Resultados

Gráfico
Gráfico

Cuando se seleccionaron 15 avistamientos por mes al azar realizados en el año 2016 se observó que la presencia de neonatos aumentaba a finales de la primavera, alcanzando el máximo en el mes de julio y descendiendo en invierno hasta la total ausencia de aquellos en enero, febrero y abril. La media de pares madre-neonato por avistamiento era más alta durante los meses de verano, observándose en algunos meses una alta variabilidad por grupo.

Durante los meses de julio, agosto y septiembre, en casi todos los avistamientos se observó un alto número de pares madre-neonato por grupo, superior a 25 pares, mientras que en los meses de junio, octubre y noviembre hubo muchos avistamientos, pero con baja presencia de pares madre-neonato.

En 182 avistamientos se registraron 605 interacciones de embarcaciones dedicadas al avistamiento de cetáceos comercial, escuelas de navegación y chárter, motos acuáticas, embarcaciones de recreo en actividad de avistamiento y embarcaciones de pesca deportiva.

Se localizaron grupos de delfín común en la zona más profunda de la bahía, la cual es recorrida por un gran cañón submarino con una profundidad máxima de 450. Así se identificó una zona de precaución de cetáceos. Además, se identificó una zona crítica de concentración de embarcaciones más cercana a los puertos de Gibraltar y de La Línea donde la acumulación de embarcaciones por avistamiento era más alta debido a la cercanía a estos puertos.

Discusión

Los hábitats críticos para cetáceos se refieren a zonas que son esenciales para el bienestar diario de las poblaciones de forma que puedan mantener una tasa saludable de crecimiento de aquéllas. Se considera que las zonas usadas regularmente por los cetáceos con fines alimenticios, reproductivos, cuidados parentales, socialización, descanso o apareamiento son hábitats críticos. Además, es importante extender este concepto a zonas donde se producen procesos oceanográficos claves y topografía como los cañones submarinos.

Como se ha demostrado en este estudio, la población de Delphinus delphis se encuentra presente durante todo el año en la bahía de Algeciras y está sometida a presiones antropogénicas en la fase de su ciclo de vida más importante para la conservación de la especie: la reproducción. Aunque el Real Decreto 1727/2007, de 21 de diciembre, que establece medidas de protección de los cetáceos y regula el acercamiento de embarcaciones a los animales, establezca que bajo ningún concepto dos embarcaciones deberían solaparse durante un avistamiento de un grupo de cetáceos, este estudio demuestra que en diversas ocasiones existen avistamientos múltiples por parte de las embarcaciones, produciendo un enorme impacto no sólo por la audición de las diferentes fuentes de contaminación acústica, sino por el riesgo de colisiones y laceraciones procedentes de sus hélices o artes de pesca deportiva o comercial.

Resulta inminente implementar no solo un plan de vigilancia que asegure la mejor gestión de la población y cumplimiento del protocolo regulador de avistamiento, asegurando que se cumpla la ley de protección a los cetáceos por las embarcaciones que pudieran estar concernidas, sino también la creación de áreas de precaución y zonas de reserva señaladas con balizas que restrinjan, regulen o incluso prohíban la entrada de embarcaciones a su interior o áreas próximas (de amortiguación). Así, se proponen diferentes medidas de conservación para la gestión de este recurso natural y su hábitat.

Medidas de conservación

  1. Inclusión del Real Decreto 1727/2007, de 21 de diciembre, por el que se establecen medidas de protección de los cetáceos en los temarios de todas las titulaciones tanto recreativas como comerciales.
  2. Cursos formativos especializados en la protección de los cetáceos a las autoridades competentes encargadas de la vigilancia y sanción para la intensificación del control de estas actividades con el fin de tener mejor conocimiento de la zona, de sus amenazas y de la importancia que conlleva el cumplimiento del Real Decreto 1727/2007.
  3. Mejorar la gestión de actividades como el avistamiento de cetáceos comercial y recreativo, obligando al cumplimiento del protocolo, restringiendo licencias si se eluden las obligaciones pertinentes y creando certificados de calidad para el avistamiento responsable (por ejemplo, bandera azul en Canarias).
  4. Intensificación de las campañas de investigación del delfín común en la bahía de Algeciras con el fin de identificar las amenazas actuales o potenciales, a nivel de población, que tienen lugar en la zona. De esta forma se identificarán más espacios de protección potencial que podrán ser delimitados a través de un sistema de balizas con el objetivo de regular la aproximación de las embarcaciones a los animales, señalizando con unos carteles informativos el carácter especial del área, por ejemplo: “Hábitat crítico para cetáceos” o señalización del tipo: “Reducir velocidad”.
  5. Detección de áreas de distribución y estacionalidad con el fin de implementar regulaciones en el tráfico marítimo de ferris o cargueros, como la organización de regatas o actos que impliquen una masificación de embarcaciones en la bahía (días festivos o de fines de semana, con buenas condiciones meteorológicas). Además, se propone restringir determinadas áreas para actividades de pesca deportiva como el curricán y el popping que actualmente se practican en zonas donde existe alta probabilidad de interaccionar con grupos que puedan incluir pares madre-neonato.
  6. El Acuerdo sobre la Conservación de los Cetáceos del Mar Negro, el Mar Mediterráneo y el Área Atlántica contigua ha propuesto diferentes áreas importantes para mamíferos marinos diseñadas para especies –algunas amenazadas como el delfín común– sometidas a presiones antropogénicas. Los criterios para la identificación de zonas que contengan hábitats críticos para los cetáceos y necesitadas de protección son: que la población sufra conflictos entre cetáceos y actividades pesqueras, capturas accidentales, actividades intensivas de avistamiento de cetáceos que puedan tener un efecto de “acoso” en las poblaciones, alto tráfico marítimo, maniobras militares o actividades sísmicas. Como se muestra en este trabajo la bahía de Algeciras cumple gran parte de los criterios para delimitarla como un hábitat crítico para cetáceos. Para ello es necesario que se produzcan esfuerzos efectivos de las administraciones y autoridades locales y nacionales para cumplir el compromiso con la Directiva Marco de Estrategias Marinas Europeas, implementadas en la Convención de Barcelona (UNEP/MAP).

Artículo publicado en el número 49 de Almoraima. Revista de Estudios Campogibraltareños. Diciembre 2018. Rocío Espada Ruiz, Laboratorio de Biología Marina, Departamento de Zoología, Facultad de Biología, Universidad de Sevilla. Estefanía Martín Moreno y Luisa Haasova, Dolphin Adventure, Gibraltar. Liliana Olaya Ponzone, Laboratorio de Biología Marina, Departamento de Zoología, Facultad de Biología, Universidad de Sevilla. José Carlos García-Gómez, Laboratorio de Biología Marina, Departamento de Zoología, Facultad de Biología, Universidad de Sevilla.

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