La Guardia Civil en La Línea (XXXIX)

CLXXV ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL (1844-2019)

El coronel Jesús Núñez repasa los 175 años de presencia ininterrumpida de la Benemérita en la ciudad

Esta entrega está dedicada al puesto de El Espigón (1940-1968)

Agentes de la Guardia Civil en el puesto de El Espigón de La Línea, en 1965.
Agentes de la Guardia Civil en el puesto de El Espigón de La Línea, en 1965.
Jesús Núñez - CORONEL DE LA GUARDIA CIVIL Y DOCTOR EN HISTORIA

11 de noviembre 2019 - 05:00

La Línea/Cuando entró en vigor la Ley de 15 de marzo de 1940 y la Guardia Civil asumió en La Línea de la Concepción, las misiones, personal y acuartelamientos del desaparecido Cuerpo de Carabineros, una de sus unidades era el puesto de El Espigón.

Gracias al Escalafón General, editado en 1936 por el brigada Eusebio Fernández Chimeno, sabemos que tenía una dotación de 1 brigada, 1 cabo, 1 carabinero de 1ª clase y 13 de 2ª clase. Vivían en la casa-cuartel de La Línea o en casas particulares y vigilaban casi 800 metros de costa, desde el Resbalaje por levante hasta la Escalereta del Cachón por poniente.

A modo de acuartelamiento, si bien no era digna de tal denominación, se venía utilizando una garita sita en el El Varadero que servía como pequeña oficina. La madrugada del 25 de febrero de 1956 se derrumbó como consecuencia de un fuerte temporal y hubo que construir otra más robusta de mampostería. Era un punto especial de vigilancia, “ya que como varadero atracan al mismo constantemente barcos de pesca”, que debían ser controlados. Por aquel entonces el puesto de El Espigón estaba encuadrado en la 2ª Línea de Alambradas que mandaba el teniente Manuel Flores Comitre, perteneciente a la 2ª Compañía de La Línea de la Concepción mandada por el capitán Agustín Castaño Acosta.

Y con esa nueva garita se continuó como oficina siete años más hasta que tras aprobarse el 30 de octubre de 1963, por la Jefatura de Obras de la Dirección General de la Guardia Civil, el presupuesto correspondiente, se procedió por el equipo de entretenimiento de la 337ª Comandancia de Algeciras, a la construcción de un pequeño acuartelamiento.

A pesar de finalizar las obras en tan sólo tres semanas, del 15 de noviembre al 7 de diciembre, fue necesario acondicionarlo y dotarlo de mobiliario, cuestiones que necesitaron más tiempo. Finalmente con fecha 1º de abril de 1964 se procedió a su ocupación por un puesto de Infantería y otro de Marinos.

El acuartelamiento fue construido a unos 10 metros de la lengua de agua, frente a la Bahía de Algeciras y enclavado en el llamado Varadero de El Espigón, al suroeste de La Línea de La Concepción. Tenía una única planta edificada con una superficie de 57 metros cuadrados. Cada comandante de puesto tenía un pequeño despacho y comunitariamente una sala para el sorteo del servicio y un cuarto de aseo, careciéndose de línea telefónica. Hasta abril de 1967 no hubo agua corriente. Como no tenía alojamiento no era una casa-cuartel, denominándosele popularmente cuartelillo. Los guardias civiles allí destinados residían en viviendas particulares, de su propiedad o de alquiler.

El puesto de El Espigón, en 1965.
El puesto de El Espigón, en 1965.

Respecto al sorteo del servicio hay que explicar que ello se refería a que cuando se entraba en el turno de mañana, tarde o noche, ningún guardia civil sabía previamente en qué punto concreto iba a prestarlo. Era un protocolo heredado del antiguo Cuerpo de Carabineros para la prestación del servicio de resguardo fiscal, con el que se pretendía minimizar el riesgo de la connivencia con contrabandistas. Antes de iniciarlo se procedía por el comandante de puesto o jefe de turno a sortear, mediante bolas numeradas o papelitos recortados, el lugar de posta o vigilancia que le correspondía a cada uno. Tan sólo el azar decidía donde se iba a estar de vigilancia. Antiguamente no había posibilidad de comunicarse directamente con terceras personas para informar dónde se prestaba.

El servicio del puesto de Infantería era de vigilancia fiscal de la franja costera situada a poniente del Peñón, al objeto de evitar alijos de contrabando, principalmente tabaco, procedentes de la colonia británica de Gibraltar. El puesto de Marinos, constituido por un cabo y dos guardias, tenía la misma finalidad, pero con ayuda de una pequeña embarcación para el reconocimiento y control de embarcaciones en el varadero. Estos últimos en vez de vestir el uniforme verde y el tradicional sombrero negro del benemérito Instituto, portaban uniforme color azul y gorra de plato.

En 1965 se encontraba al frente del puesto de Infantería el sargento José Fernández Palmero, constituyendo la fuerza del mismo, el cabo 1º Antonio Corona Pozo y los guardias de 2ª clase Pascual Fernández Llamas, Francisco López Escalante, José Cabello Pedrosa, Nicanor Moreno García, José Solano Ríos, José Hidalgo Ahijado, Francisco Santiago Jaenes, Juan Jiménez Jaén, Manuel García Sánchez, Francisco Tinajero Márquez, Pablo Franco Calle, Juan Guerrero Macías y José Herrera Gaunero.

El 25 de octubre de 1968, con motivo de la 2ª fase de reorganización de la 262ª Comandancia de Algeciras, el puesto de El Espigón pasó a ser asumido y ocupado por el puesto limítrofe de San Felipe que trasladó allí sus dependencias sitas hasta entonces en el núm. 7 de la calle Andrés Viñas. Fue objeto de una reorganización que será expuesta próximamente, al hacerse cargo también de parte de las demarcaciones del desaparecido puesto de Alambradas y del puesto de Príncipe Alfonso, ubicado en el vecino término municipal de San Roque.

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