"Me he acercado a la zarzuela con mentalidad de La Línea, sin prejuicios"

Entrevista | Isamay Benavente, directora del Teatro de la Zarzuela

La linense, primera mujer que dirige el teatro madrileño especializado en el género lírico español, apuesta por internacionalizarlo y recuperar composiciones olvidadas

Isamay Benavente, en el Teatro de la Zarzuela
Isamay Benavente, en el Teatro de la Zarzuela / MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ

La Línea/Acaba de cumplir su primer año como nueva directora artística del Teatro de la Zarzuela, en Madrid. Isabel María Benavente Ferrera, a la que todos conocen como Isamay Benavente, nació en La Línea y disfruta en ella cada vez que puede. Es una de las pocas gestoras de teatro que existen en España. Ha ido abriendo camino, acumulando experiencias y recogiendo alabanzas desde que se inició en la gestión cultural, tras lograr su licenciatura en Derecho. Fue directora durante quince años del teatro Villamarta, de Jerez, y del festival que la misma ciudad gaditana dedica a la danza española y al baile flamenco, desde su creación hasta su nuevo nombramiento en la capital de España.

Es la primera mujer que asume la dirección artística del Teatro de la Zarzuela desde que se creó, en 1856, elegida por concurso público para un periodo de cinco años.

Pregunta.Licenciada en Derecho, aunque trabaja en la gestión cultural desde muy joven.

Respuesta.Trabajé como asesora jurídica en un Centro de la Mujer, pero no he ejercido el Derecho como abogada nunca. Ya hacía teatro a la vez que estudiaba Derecho y al final me decanté por la cultura. Aunque es una carrera que me ha servido en toda mi trayectoria porque te da base para muchísimas cosas.

P.¿Cómo va su experiencia en la dirección del Teatro de la Zarzuela?

R.Es una maravilla. Este teatro tiene todo el peso de esa historia, toda esa tradición, de todas las obras que se han estrenado y tantos cantantes españoles que han debutado aquí. Trabajar en un espacio con tanta historia detrás es como que esa energía permanece. Trabajo con un repertorio que adoro, en el que creo profundamente. Pienso que tenemos muchos retos por delante.

P.Quiere internacionalizar la zarzuela y otras disciplinas. ¿La exportación de nuestra acción cultural es uno de los mejores ingredientes de la marca España?

R.Creo que sí. La zarzuela es muy nuestra. No tenemos competencia en el resto del mundo y son muy poco conocidas. Siempre ponía el ejemplo cuando trabajaba con el flamenco. Si lo tuviesen los franceses o los americanos ya tendríamos flamenco hasta en la sopa. Los españoles convivimos con grandes señas de identidad de nuestra cultura, grandes géneros autóctonos, singularidades nuestras y no las valoramos suficientemente nosotros. Es como si fuera normal, y no es normal. Queda mucho por hacer.

P.Zarzuela, danza, flamenco. ¿Son tres disciplinas por las que hay que pelear mucho para alcanzar a grandes públicos?

R.Este género tiene tal impacto directo, la música es tan directa, tan basada en el pueblo, recoge todo nuestro folclore, toda nuestra diversidad territorial, todas las tradiciones, que yo creo que para una audiencia que se acerca incluso por primera vez -no te digo ya la que habitualmente escucha zarzuela - queda gratamente sorprendida por el poder de esta música.

P.Muchas zarzuelas están guardadas todavía en cajones.

R.La zarzuela vivió un momento dorado a finales del XIX y principios del XX, y hay mucha producción. No todo bueno, ¿eh? Ahora solamente se hacen muy pocos títulos, diría que los más conocidos 20, 30, 60. Y, sin embargo, de los 3.000 títulos que hay, hay muchos más buenos que no se hacen, que se han perdido. Y ahí tenemos la responsabilidad de recuperar títulos que han caído en el olvido.

La linense Isamay Benavente, en uno de las salas del Teatro de la Zarzuela
La linense Isamay Benavente, en uno de las salas del Teatro de la Zarzuela / MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ

P.¿Cuál es la salud del flamenco?

R.En cuanto a creatividad y renovación, maravillosa. Ahora mismo hay una generación muy preparada en el baile, que es fundamentalmente lo que yo hacía, pero también en la guitarra y en el cante. Disfruto tanto con esa maravilla de música, y con esa diversidad y con esa historia, con esa singularidad, que creo que la salud del flamenco está potentísima. Estamos viviendo una edad de oro del flamenco ahora mismo. Ha habido muchas épocas doradas, pero la de ahora, desde luego, lo es. Es una época de gran creatividad, con gente estupenda, muy trabajadora, y que está con mucha humildad, respetando la tradición.

P.Desde su punto de vista de gestora, ¿cómo debe mantenerse el equilibrio entre la modernización de las presentaciones y el respeto a los cánones de cada arte?

R.No le veo tanto debate. Yo, por supuesto, no tocaría nunca la música, ni de una zarzuela, ni de una ópera, ni de nada. Hay veces que hay libretos que se han quedado muy anticuados. Hay cosas que hoy en día deberían no poder decirse, que hablan de violencia de género, cosas que no se deben decir. Yo no cambiaría mucho, contextualizaría las cosas en su época. ¿Por qué sigue siendo vigente hoy la Verbena de la Paloma, o Marina, o La Revoltosa? ¿De qué nos hablan que nos importe hoy? Y eso se hace con el teatro clásico, se hace con la ópera.

P.¿Como mujer sigue notando la desigualdad en el trato y en las oportunidades?

R.No noto esa desigualdad directamente en mí, pero las cifras hablan por sí solas. Ahora mismo soy presidenta de la Asociación de Teatros Líricos de España y directoras somos dos en todos los teatros que dirigen óperas. Y sin embargo, tengo que decir que hay muchísimas mujeres en la gestión cultural. Las cifras hablan de algo que no es normal. Tengo que decir que, para sorpresa mía, he estado en las reuniones de teatros latinoamericanos y hay muchísimas mujeres dirigiendo teatros. Hay un techo de cristal que no es evidente pero existe.

P.¿Cuánto hay de educación musical y cultural desde su infancia y juventud linenses en su motivación y trayectoria profesional?

R.Diría que yo todo se lo debo a mi colegio público, a las Mercedes, a un profesor, don Manuel, que empezó a hacer teatro en el colegio. Lo hacía, además, de una manera muy abierta. Lo mismo hacíamos actos cinemusicales que obras de teatro. Y ahí me inculcó el amor por el teatro. Y de ahí, ya estudiando en Sevilla, viene mi amor a la música, a la ópera. También tengo que reivindicar mucho la mentalidad de la gente de La Línea, que es una mentalidad muy abierta, que no tiene prejuicios. Como hablábamos antes, la zarzuela ha sufrido muchos prejuicios, y yo no los he tenido, porque en La Línea la gente es muy poco prejuiciosa. Es gente en general muy abierta de espíritu. Entonces yo me he acercado a la zarzuela con esa mentalidad de La Línea.

P.¿Tiene que explicar mucho qué es La Línea y el Campo de Gibraltar a los que no nos conocen?

R.Revindico La Línea como un sitio muy abierto, muy libre. Tiene todos los problemas que tiene por la situación geográfica, pero también tiene toda esa potencialidad de gente abierta, el mar, la frontera. Es decir, que es un sitio que te marca, también mucho para lo bueno. Creo que el Campo de Gibraltar sigue siendo la desconocida joya de la corona.

Muñoz Molleda y la educación

Isamay Benavente cree que el olvido de músicos como su paisano Muñoz Molleda, en cuya recuperación de composiciones se trabaja ahora, se debe a que "los españoles no hemos sido capaces de asumir todo nuestro pasado musical, que es tan rico. Ahí todavía tenemos muchos deberes pendientes. Tiene que ver más bien con esa falta de consideración de nosotros mismos hacia nuestros creadores".

Cuando se le pregunta por la contribución a la música de los artistas de calle, los profesores, las asociaciones de aficionados y otros particulares, regresa a su etapa en el colegio público Las Mercedes de La Línea.

"Los profesores yo creo que son los primeros que te acercan a ese mundo de las artes escénicas, del teatro, de la música, y eso te puede ayudar mucho en tu vida, aunque no te dediques profesionalmente al teatro. Tenemos también que incorporar mucho más el teatro, la música y la danza al colegio, porque son disciplinas que ayudan. Y tenemos que hacer mucha pedagogía ahí con las familias", afirma.

stats